Que la sigan chupando… sólo el Diego…

Sin duda, sólo el Diego, el D10S, el hombre que dejó plasmados a los ingleses en México 86 como venganza simbólica del lamentable episodio de las Malvinas, ese diego, el símbolo argentino de una gloria efímera llamada futbol, mostró en tan solo una frase después del partido donde se calificaron al mundial lo que ha sido su vida, la carencia, los sueños, la gloria, la ruina de la droga, la riqueza y la pobreza, el éxito y el fracaso, el ser idolatrado y el ser odiado. En sus típicas euforias declaró: “Los jugadores me consagraron como técnico. A los que no creían, que la chupen y que la sigan mamando”. Sólo Diego.


Yo tenía 5 años de edad cuando fueron sus máximas glorias, 11 ó 12 cuando el primer escándalo de las drogas, recuerdo aquel Diego eufórico frente a una cámara de televisión festejar un golazo que hizo a los griegos en el mundial de 1994, de ahí al antidoping de nuevo para un nuevo episodio triste en su carrera, aquella Argentina a la que le cortaron las piernas en los octavos de final por la ausencia del máximo ídolo.


El Diego se debe de irse de la selección argentina, debe de haber un espacio de prudencia y dejar alguien que tome las riendas de este equipo que no juega a nada, un equipo donde Messi es uno más, donde dependen de las individualidades y no del juego colectivo, esta Argentina tiene las piernas para hacer historia pero serán ellos los que terminan lamentándose si el Diego los dirige en el mundial.


El estilo al final de cuentas importa, no me imagino a un Vasco Aguirre decir al final de 4-1 contra el salvador, que todos los que no creyeron en el proyecto que vayan y la mamen, no me imagino a los grandes del futbol mundial como Butrageño, Valdano, Menoti, el mismo Pelé, decir semejante declaración, no por espantados, sino porque en el futbol hasta la pasión debe de tener cierto grado de categoría. Muchos argumentan que con la simple declaración el Diego se debe de ir, es lo de menos, se debe de ir porque no ha demostrado ser un técnico capaz de dirigir a un cúmulo de futbolistas bárbaros, se debe de ir porque está más concentrado en su ego y en proyectar su personalidad que en hacer grande a este equipo, se debe de ir porque Argentina sufrió como nunca debió de haber sufrido, se debe de ir porque no está Juan Román Riquelme en el 11 titular, por estos y muchos motivos Maradona debe de seguir siendo el máximo ídolo de la historia futbolística de su país, su papel en el futbol argentino está mas que marcado por la gloria, a pesar de los pesares, de las drogas, el es el más grande pero hasta ahí, su grandeza no será mayor dirigiendo a su selección, al contrario el ego, su peor enemigo, lo puede llevar a derrumbar su único sustento personal, su mismo ego.


Argentina cumplió el objetivo, en el centenario venció a un siempre complicado Uruguay, ahora después de la tormenta que venga la calma, que venga alguien a ordenar a este equipo que juega a la nada, esperanzados en un Messi que no tiene a Xavi, a Iniesta, a Henry, a Pique. Argentina está a tiempo de corregir el rumbo y hacerle frente a un mundial donde Brasil como siempre se perfila como favorito.

Si yo fuera Maradona viviria como el... / por Sergio Camacho Maldonado

A unos cuantos días de que se decida la suerte de Casi todas las selecciones que aun no tienen su boleto para el mundial, hay una que se robará la atención este próximo miércoles y alguien en especial que estará en la mira de todos para bien y para mal: la selección argentina y su entrenador Diego Armando Maradona. El "10", el de la mano de Dios, para muchos el jugador más grande de la historia, se jugará el pase al mundial contra uno de sus rivales históricos: Uruguay. El partido será en el estadio centenario de Montevideo y muchos ya están afilando la navaja para cortarle "la mano de Dios" al Diego; "Maradona no sabe de futbol", "Ojala que los eliminen para que a los argentinos se les caiga Maradona de su pedestal" "Es culpa de Maradona si no van al mundial" "Ojala eliminen a los argentinos porque me cagan" "Maradona está loco" he escuchado en varias platicas futboleras con distintas personas de distintos países, parece que el hecho de que Maradona fracase le daría gusto a mucha gente, "El gozo de ver a los ídolos triunfar es proporcional al de verlos caer" dice Eduardo Galeano. En esta cultura del éxito a como de lugar, en donde el que la "hace" es el que sale en las portadas de las revistas, en donde el "chingón", es el que tiene a la mejor vieja, el mejor carro, en este mundo donde lo más importante es ganar "haiga sido como haiga sido" hay algo todavía mas importante: ver caer a los ídolos.

Pareciera que hay un gozo especial en ver caer a alguien que ha sido exitoso, el ver que no es tan "especial" como creíamos, ese gozo que sentimos cuando lo vemos dejar el Olimpo de los ídolos y volver a ser como cualquiera de nosotros probablemente esconda un gran porcentaje de mediocridad, después de todo para cualquiera es mas fácil sentirse cómodo consigo mismo viendo a Maradona fracasar, que verlo driblar rivales y hacer goles que la mayoría de nosotros no podríamos lograr ni en el más sublime de nuestros sueños.No voy a defender a Maradona y su proceso mundialista, ni a decir que es mal o buen entrenador, pero si me parece que por el simple hecho de ser el que es, o quizá el que fue, se le está juzgando mucho más duro de lo que se debería y como ya comenté, hay muchos que ya están esperando que fracase. Tengo que confesar que a mi también me ha llegado a caer mal, que creo que en su carrera y sobretodo en su vida personal cometió muchos errores que mancharon su carrera en las canchas, pero para mí ninguno de sus escándalos extra cancha, ni sus problemas con las drogas, ni sus declaraciones o incluso un probable fracaso como entrenador de la selección de Argentina es más grande que el legado de Maradona en el futbol.

Maradona es el "último rebelde" que ha tenido el futbol mundial, gracias al futbol Maradona salió de la pobreza y le dio a su familia una vida mejor, aquel niño que ya dominaba el balón como nadie y que ahora podemos ver en un viejo video blanco y negro en youtube diciendo que su más grande sueño era jugar en un mundial y el segundo salir campeón en un mundial, años más tarde cumpliría ese sueño y después de que fue fracturado cobardemente en España se fue a Italia para robarle la gloria a los equipos poderosos y hacer campeón a un pequeño equipo del sur de Italia: el Nápoles, esta hazaña le costó el desprecio de la mayoría de los aficionados Italianos que durante la final del 90 abucheaba el himno de Argentina mientras Maradona con el puno cerrado les respondía con un visible: "hijos de puta" en los labios. Aquella fue una de los muchas batallas que tuvo contra los poderosos, Maradona fue uno de los pocos jugadores que se atrevía a cuestionar a la FIFA y declarar que era un crimen que los partidos del mundial del 86 y del 94 se jugaran a medio día bajo un calor asfixiante simplemente para cumplir con los horarios que la televisión europea exigía, Maradona exigió muchas veces que la FIFA mostrara abiertamente el dinero que los futbolistas generaban, en más de una ocasión Maradona les dijo ladrones a los dirigentes de la FIFA. Hasta la fecha Maradona es un "apestado" de las grandes galas de la FIFA y alguna vez Joseph Blatter comento que el ultimo gran futbolista argentino era Alfredo Di Stefano.
En este futbol cada vez más globalizado, mercantilizado por no decirle vendido, en este futbol "metrosexualizado" como hacen falta los Maradonas, como hacen falta jugadores que defiendan a su gremio y sean portada de periódicos por sus grandes jugadas en la cancha y no porque se fueron a echar desmadre con Paris Hilton o porque chocaron su Ferrari, como hace falta alguien que tenga el valor para ser la voz de los futbolistas y decirle sus verdades a los dirigentes en la cara, como nos hacen falta estos jugadores incómodos dentro de la cancha que se salen de cualquier esquema táctico y destrozan a las defensivas mas férreas y que afuera de la cancha se salen del orden establecido por dirigentes que los tratan como mercancía ante un silencio cómplice de futbolistas que prefieren ser esclavos con dinero, antes que levantar un dedo contra sus opresores.
A mí me gusta el buen futbol, el de las grandes jugadas, las grandes asociaciones, el de paredes, jugadas de fantasía, goles increíbles, cada vez más escaso en el futbol actual, por eso quiero que Argentina llegue al mundial, no nos podemos dar el lujo de perdernos a jugadores como Messi, el "Kun" Agüero, Aimar, Palermo; hace algún tiempo platicaba con un amigo y le comentaba que me hubiera gustado que a este mundial hubieran llegado de entrenadores varios de los ex futbolistas que eran técnicos de sus selecciones nacionales, Stoichkov con Bulgaria, Donadoni con Italia, Kilsman con Alemania, Marco Van Basten con holanda, Hugo Sanchez con Mexico, Dunga con Brasil, Maradona con Argentina, mi deseo no se cumplió, pero el Diego aun puede llegar, ojalá y lo logre, ojalá y lo veamos en un mundial mas, ojalá y vuelva a incomodar a los dirigentes de la FIFA, ojalá y logre contagiar a sus jugadores con el amor y la pasión que siente por el futbol y por su Argentina, ojalá y por el bien del Futbol tengamos Diego para rato, que al final de cuentas como el mismo lo dijo en su despedida: "yo me equivoque y pague, pero la pelota no se mancha" y como diría Manu Chao:" si yo fuera Maradona viviría como el..."

La geometría de la euforia…


Tres tubos, dos postes y un travesaño; el zaguán de la cochera de tu casa; dos árboles; dos mochilas; una mochila y un árbol; un mochila y un pilar que sostiene un edificio; dos suéteres; dos botes de jumex; dos piedras; todo lo anterior separado por una distancia que nos permita improvisar una portería, eso es lo maravilloso del futbol, que se adapta a nuestras nesecidades de euforia y de envío de endorfinas a cada rincón de nuestro cuerpo.


Esa forma rectangular, cuadricular, lineal o hasta sin forma de improvisar una portería, donde el objetivo es pasar el balón por en medio y sumar un gol, es uno de los inventos más terapéuticos que ha tenido el ser humano en la historia moderna; claro, siempre y cuando el gol sume a tu favor y no sume en contra, el objetivo colectivo de mandar un gol al fondo de una portería, es la forma como quizá los hombres hacemos olvidar el hartazgo cotidiano; el futbol es terapéutico, siempre y cuando los límites de nuestra pasión no rebasen el área de nuestro raciocinio, ¿por qué un partido de futbol, tendría que terminar en una batalla campal con descalabrados y en muchas ocasiones, con la fuerza pública para calmar los ánimos? Es ahí donde la estupidez sobrepone a la cordura y termina convirtiendo el mítico equilibrio que puede dar el futbol en su antítesis.


Por más poco trascendental que sea un partido de futbol, la euforia que genera quizá sea pasajera, pero hacer un quiebre a tu rival y dejarlo plasmado detrás de ti para después meter un pase para gol en un campo de tierra, en la cuadra de tu calle o en la cascarita con tus amigos, es gratificante. Cuando jugamos en cancha grande, sentimos que estamos en una armonía mayor, más allá de la cascarita, ordenamos nuestras líneas, defensa, media y delantera; corremos tras el esférico para meterlo en una portería rectangular, que despierta una breve euforia, pero euforia al fín.


Desde un punto de vista matemático y físico, pienso que todo nace desde la misma naturaleza geométrica del futbol; un esférico, que con la aplicación de fuerza habrá que introducirlo en un marco rectangular. Nuestra euforia futbolística, se genera desde la geometría natural que rige al balompié.

Nagashima (I)


En busca de la mística

Hablar de Nagashima es transportar el tiempo 12 años atrás, cuando el estado de la conciencia empieza entrar en plenitud pero a la vez, la conciencia empieza a despertar los sueños y las ilusiones. Cuando uno tiene 17 años de edad, el estado de felicidad es pleno, quizá los mejores años ya pasaron, 17 años y un mundo por comernos, el problema es que no hay muchos tenedores ni muchos cuchillos para partirlo en pedacitos y tragárnoslo. Sin embargo, a los 17 años uno encuentra a los amigos, que siendo testigos mutuos de nuestras historias, creamos el ambiente perfecto para bajar esos sueños a la realidad. Así fue Nagashima, un sueño hecho realidad.

A los 17 años vivía en el mundo de los malos hábitos, con la consigna de disfrutarlo todo sin tener obligación de nada, y las pocas obligaciones que se tenían eran mal llevadas, un sano cinismo de ir a la escuela sin mochila, de no ser estudiantes sino simplemente ser asistentes a la escuela, la rutina era reír y disfrutar con el descaro de retar al entorno con nuestra propia actitud, el precio de nuestro inocente cinismo lo pagaríamos caro, pero nuestra naturaleza era cínica, el sistema donde nos desenvolvíamos nos permitía tener bajo control todo para concentrarnos en lo que para nosotros era lo realmente importante: el futbol.

Una semana de clases bastó para dar por concluido el curso escolar de nuestro último año de prepa, en esa semana tuvimos cuadernos perfectamente forrados, apuntes perfectamente tomados, actitud participativas, hasta darnos cuenta de que estábamos perdiendo el tiempo. En la clase de educación física, el Área IV a la que pertenecíamos, sería la encargada de organizar el torneo interno de futbol, el maestro Toño nos enseñó a hacer un rol de juegos para que se enfrentara todos contra todos, y pues al ser nuestro último año de preparatoria, teníamos que ganar el torneo.
Lo primero que había que hacer, era encontrarle un nombre al equipo, algo que sonara bien, fue así que nos dirigimos a Aki, la nueva compañera que venía del Japón creo que por intercambio, no lo sé, pero el caso era que estudiaría el ultimo año con nosotros; en su poco español nos dijo que Nagashima fue un gran jugador de futbol japonés; sin investigar mucho, decidimos ponerle al equipo así, Nagashima, pensábamos que en Japón algún equipo preparatoriano de adolescentes si quehacer, se llamaría Hugo Sánchez.

Nagashima fue el nombre ideal, para darle mística a lo que estábamos seguro que sucedería, levantar la copa al final de curso escolar, no podía ser otra la historia, teníamos una gran plantilla de jugadores comandados por Sergio Camacho, el portero que tenía desde la primaria defendiendo el marco de los equipos del Fray Luis de León por los que había pasado, esta vez su misión no sería en la portería, Sergio tenía la consigna de ir a la delantera, teníamos a nuestro propio Jorge Campos, portero y delantero a la vez, era un líder nato, algún día pensé que Camacho fue para Nagashima lo que Chilavert fue alguna vez para Paraguay.

Jugaríamos con Oscar Pardo en la portería, con Marco Oseguera, Jesús Avalos, Erick Mondragón en la defensa, David Rodríguez “el chapitas” y un servidor Daniel “la bruja” Muñoz en la media cancha, para dejar como extremos a Sergio Camacho y el Celestino García “el celes”, como centro delantero teníamos a un hombre diferente, Jorge Borbolla “el abuelo”. El abuelo se caracterizaba por su larga carrera y por hacer goles, nunca fue muy exacto en su técnica individual pero era un gran delantero, sabía marcar goles con los pies o a patines, ya que años atrás se había caracterizado como goleador de un equipo de Hockey. El abuelo simplemente tenía estrella, tenía carisma, poca actitud para la escuela pero mucha pasión para el futbol, bien decía Don Chucho nuestro entrenador de prepa en el FLL, “si eres bueno para el futbol, no has de ser muy bueno para la escuela”.

Estos ochos seríamos los encargados de darnos un título, simplemente había que poner a trabajar la imaginación y pues lo que hicimos fue eso, imaginar que jugábamos futbol profesionalmente, había que darle personalidad al equipo, así que nuestros colores fueron el azul y negro, compramos unas playera de medio pelo por no decir de pésima calidad, al centro de ella, con una serigrafía no muy buena, decía en blanco NAGASHIMA, todo estaba listo para empezar, jamás imaginaríamos que Nagashima marcaría nuestra vida para siempre, hicimos de este equipo en nuestro mundo, toda una filosofía de vida. El balón se puso a rodar.

(Próxima entrega: La playera, una quemada dolorosa)

El fútbol siempre te recompensa / Por Mike Muñoz

Después de haber quedado empatados a cuatro en el tiempo reglamentario era hora de definir el partido en los famosos shutout, sin duda me encontraba nervioso, el equipo contrario empezaba tirando pero también empezaba yo parando el primer tiro, teníamos la oportunidad de irnos al frente en el marcador pero Zamir, mi compañero de equipo la fallaba también, el marcador no se movía, después de un tiempo se habían agotado los tiradores de la primera etapa y seguíamos empatados; muerte súbita, de nuevo empezaba el equipo contrario afortunadamente paraba el shutout, sin preguntar a mis compañeros tomé el balón con decisión lo acomode ya solo esperaba el sonido del arbitro para ejecutar….

Siempre me desempeñe en los equipos de fútbol como delantero, me encantaba jugar soccer pero por azares del destino lo que mas jugué fue fútbol rápido, sin el afán de ser ególatra creo que era buen delantero, rápido, escurridizo para los defensa, dribliador y le pagaba al balón como patada de mula, onda así como el mismo Tuca; pertenecía a uno de los equipos mas competitivos en los torneos de fútbol rápido en las canchas de Hernández en Ocampo y Querenda, sólo había esas dos en ese entonces, lo daba todo por este equipo, GRUPO PROHABITACIÓN, la marca que nos patrocinaba en los torneos a Luis, Lanchero, Fausto, Ayala, Gómas, Isassi, Gastón y yo; jugamos juntos como 5 años pero nunca fuimos campeones. Recuerdo grandes partidos como el día que jugamos con el equipo del EL MATADOR, que los dueños eran los Vázquez Mellado mismos dueños de los Gallos en esos ayeres, en este partido no nos completamos solo éramos cinco y ellos traían como a tres equipos de banca, les ganamos 2 a 1 suficiente para que Jorge Vázquez Mellado se nos acercara y nos felicitara por las ganas que le poníamos para jugar, o también cuando jugamos con un equipo en el que el marcador fue 15-13 perdimos pero la gente que estaba viendo el partido en las gradas se paro a aplaudirnos por el partido que les habíamos regalado, sin duda se sentía una satisfacción de victoria.

El Fútbol en ese entonces era todo para mi, no habría pretexto por no jugar, recuerdo que eras las semifinales de un torneo, en el partido anterior me había lastimado el tobillo lo tenia morado y como del tamaño de una toronja, el día de las semifinales mis cuates pasaron por mi a mi casa para que les echara porras, estaba lesionado, pero pues me lleve mis cosas por si acaso, era el primer cuarto y me estaba untando un chingo de pomada del tigre para poder jugar, entre a partir del segundo cuarto y ya no me salí, ganamos, al día siguiente mi tobillo casi necesitaba amputación, estaba madriadisimo. Todo por el fútbol.

En efecto todo por el fútbol, lo daba todo, en otro torneo recuerdo también eran las finales, tenía una gripe bien cabrona, mi mamá apenas me había podido bajar la temperatura, en eso pasan mis cuates por mi, recuerdo que les dije que estaba bien enfermo pero que los iba a acompañar solo para distraerme, iba saliendo de mi casa y tome mis cosas, dije, solo por si acaso, simplemente inconciencia futbolística, recuerdo haber jugado a partir del tercer cuarto con una lluvia poca madre, ganamos, pero en la noche la que pago los platos de mi inconciencia fue mi mamá ya que se desveló tratándome de bajar de nuevo la temperatura por la mendiga mojada que me acomode.

En cinco años no me imagino cuantos goles pude haber metido, recuerdo muchos, los más chingones, era un buen delantero pero tenía esperado otro destino.

Después de algunos años de haberme alejado de las canchas mis compañeros de salón de la universidad me invitaron a participar con ellos en el torneo interno de la escuela, sin problema accedí, de nuevo el fútbol, pero cual fue mi sorpresa que en el primer partido todos estábamos calentando y el arbitro pitó para que empezara el partido, en eso una pregunta salto al aire, ¿Quién se pone de portero?, todos nos hacíamos weyes hasta que vi al arbitro con la cara de encabronado porque no nos decidíamos, pues dije ¡yo me pongo!, desde en ese momento empezó mi carrera futbolística como portero, fue un torneo de ensueño ganamos todos los partidos y de pronto nos encontrábamos en la gran final.

Una noche antes de la final no podía dormir y me imagine la final soñada, me imaginaba que empatábamos en el tiempo reglamentario y que nos íbamos a shutouts, que paraba unos cuantos y que al final ganábamos el campeonato gracias a un riflazo que salía de mi pierna derecha, al fin y al cabo era delantero con uniforme de portero.

…..Sonó el pito del arbitro, adelanté el balón como medio metro y sin pensarlo fusilé al portero contrario, escuchando el sonido del balón impactándose al fondo de la portería, aún no reaccionaba y ya mis cuates de equipo estaban encima de mi festejando el campeonato interno de la universidad, al fin CAMPEÓN. EL FUTBOL SIEMPRE TE RECOMPENSA…….

Con cariño para mi primo Daniel esta historia que es parte de mi vida, y recuerdo tú presencia cuando el Fútbol me recompensó. Fuiste testigo.

Ilusión, espejismo, realidad…


Vuelvo a comprobar mi tesis a cerca del futbol, este deporte es una droga social que nos aleja de la realidad en la que vivimos; 5 goles sobre un cuadro alterno de los Estados Unidos, en un torneo de medio pelo, nos hacen pensar que hemos saldado cuentas históricas de la forma cómo los gringos nos han faltado al respeto futbolísticamente.

Imposible no emocionarse, a los gringos hay que ganarles así sea en partidos jugados en la liga Bancaria, imposible sentir el efecto de una dosis de 45 minutos donde fuimos superiores al archirival, la droga se nos sube a la cabeza haciéndonos olvidar a Donovan fusilando al “conejo” Pérez el 17 de Junio de 2002, en la octavos de final de la copa mundial de Corea – Japón. Todo eso es pasado dirán muchos, el presente es que somos campeones de la copa oro. Sin tener la mínima intención de menospreciar el triunfo de nuestra selección, el partido que acaba de terminar hace 30 minutos, me hace pensar que todo está arreglado para que así “llueve, truene o relampagueé” o al fiel estilo calderonista del “haiga sido como haiga sido”, México esté presente en Sudáfrica 2010, ¿por qué? Por millones ($$$$) de razones por las cuales México no puede quedarse fuera. Así que estoy seguro que el 12 de Agosto ganaremos, dejando el hexagonal más cómodo para nuestra selección, ganaremos no por superioridad, sino por que el futbol está escrito antes de empezarse a jugar.

Torrado, Gio, Vela, Castro y Franco, nos hacen soñar, me dan ganas de ponerme a administrar esos goles para saldar las cuentas con la historia, no se, de esos 5 goles, cambiaría por lo menos dos, para regresar el tiempo y alargar a 30 minutos más el partido del 17 de junio de 2002, donde en la máxima competición futbolística, los gringos pasaron por encima de nosotros, aquel 2-0 no tiene manera de saldarse, ni con 10 ó 20 goles en una copa de oro, sólo, cuando el destinos nos vuelva a pone cara a cara en un campeonato mundial habrá forma de cobrar aquella derrota, mientras tanto, que nos suministren lentamente la droga de este 0-5, que nos dure toda la semana, viendo a Alarcón en la Jugada y a Marín en Deportv enloquecidos, viendo los titulares del Rercord y de la Afición, viendo la falsa argumentación de nuestra superioridad; por favor, que dure poco, que el 12 de agosto tendremos la verdadera prueba de fuego, el partido que nos sumarán 3 puntos para acercarnos a Sudáfrica.

El día de hoy hacemos estadística como máximos ganadores de la copa de oro, no faltará quien vuelva a hablar del gigante de concacaf, no faltará quien hable de supremacía, el futbol no se juega por la estadística; el futbol se hace a base de resultados, sino pregúntenle a los Holandeses, que su grandeza se ha quedado limitada a segundos lugares. El futbol mexicano, desafortunadamente no lo hacen los resultados, lo hace el negocio, la pauta la marcan las televisoras, y ante la masturbación mental del día de hoy, de clavarle 5 goles a los gringos en su territorio y pensar en nuestra superioridad, las televisoras tendrán materia prima para engrandecer el episodio de tal manera que volvamos a levantar el raiting de las transmisiones televisivas, para volver a ver desde nuestra casa al América, a las chivas o al Cruz Azul, aquellos encargados de dar el espectáculo y que se han sumergido en la mediocridad absoluta.

De aquí al 12 de agosto, que la droga surja el efecto suficiente, sin pasar los límites de la racionalidad, espero no ver al presidente Calderón con su discurso triunfalista, y trate de comparar el resultado con su guerra contra el narco, o lo haga pensar que por el 0-5 si se puede contra el desempleo, que aunque parezca imposible, no dudaría ni tantito en verlo en cadena nacional motivando al país al fiel estilo de Miguel Angel Cornejo. Por lo pronto, disfrutemos en la medida de la lógica, a sabiendas de que mañana es lunes, el 0-5 contra los norteamericanos. Insitos, a los gringos hay que ganarles así sea en el uruguayito...

Gallos Blancos, por qué no una liguilla... / Daniel "el pollo" Peñalosa


A unos días de iniciar el torneo de apertura 2009 en México, mucho se ha especulado de lo que puede pasar en los próximos 5 meses, si bien en diciembre no se definen cosas como el descenso, si se presta a ciertas especulaciones, porque como sabemos en el futbol mexicano todo puede pasar. Hace un año todo indicaba que los Indios de Ciudad Juárez estaban condenados a regresar a la primera A, pero en base a un primer torneo discreto y a un segundo en el que por momentos sacaban muy buenos resultados, se fueron olvidando de esa problemática dejado el tema del descenso en las últimas semanas para solo 2 equipos, tigres y necaxa.


Se cree y se dice q el equipo que recién asciende tiene la ventaja de que su porcentaje es muy volátil, ganan 3 partidos seguidos y se van a lo alto de la porcentual, pasan 3 fechas sin ganar y vuelven los problemas. Este año toca el turno a los malqueridos Gallos Blancos (digo malqueridos por motivos de su "excelente " relación con la FEMEXFUT) pero bienqueridos por toda su afición. Hace 2 años me toco ver a la distancia, como un extraño cambio de reglamento sin previo aviso fueron privados de 3 puntos por la cuestión de la regla de los menores y por consecuencia, la salvación del Santos, siendo que los Gallos en ninguno de sus 2 torneos quedo en último lugar de la tabla.


Ahora, los Gallos están de regreso y porque no, todos los aficionados pueden soñar con una actuación parecida a la de los Indios de Cd Juárez y alcanzar una liguilla por primera vez. Como dije antes en el futbol mexicano todo puede pasar.

Dime como juegas y te dire quien eres / Por Segrio Camacho


Debido a mi horario de trabajo y a mis días de descanso me ha sido difícil el poder jugar futbol regularmente, es más, no he podido inscribirme a ningún equipo y hace ya un buen rato que no me he podido echar ni una "cascarita", mis pies ya pedían su dosis de cuero y a mí ya me hacía falta "dibujar mi silueta en el aire" en busca de un balón que se atreviera a acechar mi marco. Tome el teléfono y le marque al "pollo", le pedí que comprara un balón y nos fuimos a una playa a jugar, apenas habíamos empezado a enseñar la magia con unas cuantas "dominadas" cuando un chavo brasileño del cual no recuerdo exactamente su nombre, pero que en este blog llamaremos "solovinho" se acerco (probablemente impresionado por nuestro técnica individual, debió pensar que éramos brasileños) y nos pregunto que si podía jugar con nosotros, con la hospitalidad que nos caracteriza a los mexicanos, le dijimos que si y seguimos derrochando magia junto al mar, después de unas cuantas dominada, que hicieron que más de una güerita en la playa se acercara confundida preguntando si yo era Cristiano Ronaldo, decidimos cambiar el juego, acomode mi mochila junto a un árbol para hacer una portería y le dije al "pollo": tírenle, "Solovinho" extrañado pregunto: ¿qué vamos a jugar? - pues tiros - contesto el "pollo" - no no no yo me se un juego que podemos hacer entre los 3 propuso "solovinho"; el pollo y yo nos tardamos unos minutos en entender el juego pero más o menos era poner una portería con un área pequeña de donde no podía salir el portero, los otros 2 tenían que dominar el balón hacer por lo menos 3 toques, pasarla y sin dejarla caer tirar a gol, el que fallara 3 veces seguidas tenía que ponerse de portero, jugamos cerca de una hora hasta que "solovinho" se despidió y el "pollo" y yo decidimos ir a refrescar nuestros atléticas figuras con unos "gatorades".


Probablemente a los que gustan de las crónicas futboleras de este blog, se deben de estar preguntando: y a mí que carajos me importa lo que hace este wey en su tiempo libre, para mi también esta "anécdota" tampoco hubiera tenido ningún tipo de relevancia, sino fuera porque me tope con las palabras de un maestro, de un intelectual, uno de esos genios que encuentran lo extraordinario en lo ordinario; Eduardo Galeano, y no es que me lo haya encontrado personalmente, lo que daría por tener 5 minutos para escucharlo en persona, lo que pasa es que tuve la oportunidad de ver el avance de un documental chileno que se va estrenar el próximo año titulado: "ojos rojos" donde se muestra la etapa eliminatoria de la selección chilena rumbo al mundial de Sudáfrica y la revolución que ha provocado en el futbol chileno la llegada de Marcelo "el loco" Bielsa, pues bien, en el documental hay una entrevista a Galeano donde textualmente comenta: "Nosotros los latinos somos futboleros, pero cada país ha desarrollado su forma de futbol, dime como juegas y te diré quien eres, tenemos diferentes maneras de jugar y esas diferentes maneras expresan de alguna manera una identidad nacional, son un rasgo de cultura, el futbol es una parte muy importante de la cultura en estos países".


Escuchando esta frase inmediatamente pensé en el juego que nos enseno al "pollo" y a mi aquella tarde en la playa "solovinho", solo los brasileños podían tener esa clase de juegos donde mas allá de buscar el gol inmediato se involucra la técnica individual el "joga bonito" y de inmediato me puse a pensar ¿qué clase de juegos son los que reflejan nuestra identidad nacional? ¿Qué juegos son reflejo de nuestra cultura? como lo comenta Galeano, el primero que me vino la mente es el "gol para" no sé si sea un juego mexicano, pero probablemente es uno de los más populares cuando tienes un balón, una portería, pero no jugadores suficientes para un partido, y me parece que se aplica perfectamente a la reflexión de Galeano, el "gol para" no tiene ningún chiste, es jugar todos contra todos y el que anota el gol se pone de portero. ¿cuántos momentos en nuestra idiosincrasia mexicana no los vivimos así? todos contra todos en busca del logro puramente individual, otro momento que vino a mi mente es la experiencia que tuve como entrenador de futbol; por 7 anos trabaje con 8 equipos diferentes, de diferentes categorías y de diferentes rasgos económicos y sociales, prácticamente en todos me encontré con un problema recurrente; hay un ejercicio que se utiliza entre otras cosas para desarrollar el futbol de conjunto, la movilidad y velocidad de las líneas en la cancha y la rapidez de reacción de los jugadores, y es jugar los interescuadras a un número reducido de toques, de preferencia solo a 2, de esta forma tus jugadores prácticamente solo pueden parar el balón y pasarlo, pues en casi todos mis equipos si no es que en todos, en mas de una ocasión los jugadores se quejaron cuando les indicaba que realizaran el ejercicio ¿ por qué? porque no pueden hacer jugadas individuales, no pueden agarrar el balón y quitarse a 2 o 3 y "lucirse", con este ejercicio solamente se pueden anotar goles a través del esfuerzo colectivo, del trabajo de grupo y a los mexicanos nos cuesta muchísimo trabajar en equipo, no nos gusta, no nos sabe, no llena nuestro ego, lo podemos ver claramente en la clase política mexicana, ahí esta la izquierda destrozándose por dentro, sin llegar a acuerdos que la fortalezcan, no quieren jugar a dos toques, Obrador, Ortega, Ebrard, Cárdenas todos quieren meter el gol solitos, todos quieren levantar la copa, salir en la foto y la derecha está igual, con las luchas de poder entre el grupo de Calderón y el de Fox por el control del Pan.


Veo a personajes como Carlos Albert y José Ramón Fernández criticando con todo a la selección mexicana, diciendo que no le ven "conjunto" que no tiene "estilo", que eso es lo que le hace falta a México, un "estilo" que defina al futbol mexicano, que se sepa a que jugamos, pero... ¿alguna vez lo hemos tenido? ¿cuáles son las características que definirían el "estilo" del futbol mexicano?, volviendo a la frase de Galeano me parece que la consolidación de una forma de juego que defina al futbol mexicano esta mas allá de lo futbolístico, creo que va mas allá de tener a Hugo Sánchez, Eriksson, Aguirre, Mourinho, Cruyff, Guardiola o al entrenador que quieran, que es un fenómeno que implica un cambio social y cultural y por lo tanto nos involucra a todos, hay que dejar la mentalidad de lograr las cosas "haiga sido como haiga sido", hay que aplicar el "fair play" en todos lados y dejar de dar mordidas "porque todo mundo lo hace", hay que enseñarnos a trabajar en equipo y en anteponer los logros grupales sobre los personales, hay que empezar a tocar mas la pelota y "driblar" menos en todos los aspectos, en el laboral, en el familiar, en el escolar, si nuestra sociedad mejora, si nuestro país mejora, todas las capas sociales incluyendo el futbol mejoraran, el futbol es solo un juego y la mayoría somos solo espectadores, pero en el juego de la vida, en ese en que cada día todos saltamos a la cancha, ahí es momento de hacer los "cambios" y echarle un "par de narices".

Quizá haya cosas que aprenderles… (borrador)


Recuerdo la madrugada del 17 de junio de 2002, cuando las esperanzas de todo el país estaban puestas en el quinto partido, nos enfrentaríamos a un equipo supuestamente inferior a nosotros, nos creíamos todavía eso de ser los gigantes de la CONCACAF. Donovan sería el encargado de cerrar la cuenta a dos goles y con ello amanecer ese lunes con el sabor amargo de una derrota y no contra cualquier equipo, un derrota contra los gringos. Nos frustraron el anhelado quinto partido.


La imagen de Donovan fusilando al Conejo en los octavos de final de Corea Japón 2002, nos vendrá siempre a la mente cuando sepamos que enfrentaremos a los Estados Unidos, faltan menos de dos meses para volver a topárnoslos en la eliminatoria, ya ni jugar en el azteca será garantía para ganar, los gringos hace tiempo que nos dejaron de tener miedo y pues vendrán de la confederaciones después de enfrentar a Italia, a Brazil dos veces y a España, cuando nosotros tendremos una preparación enfrentando a Venezuela y a Guatemala, donde del partido contra Venezuela se hace alarde a la supuesta “resurrección” de Gionvani y Vela.


El problema con los Estados Unidos es cultural, tenemos un complejo histórico, centenario contra una nación que en mucha ocasiones se ha cansado de humillarnos, nos quitó la mitad del territorio, nos pone todo tipo de reglas, no exige tener posturas ante otros países, tienen cierto odio racial contra nuestra gente que cruza ilegalmente la frontera, nuestro presidentes se someten ante las ordenes de Washington, una relación de amor y odio, ya que nuestra cultura mercantil es totalmente yanqui, nuestro entretenimiento es totalmente yanqui, la industria del cine y la televisión gringa nos invade.


Los gringos lo ganan todo, lo tiene todo y en México vivimos la triste realidad frente a la supuesta grandeza del vecino. Pero en toda esta tragicomedia en nuestra percepción de los Estados Unidos, sabíamos que no eran mejores que nosotros en el soccer, simplemente porque para ellos el soccer era inexistente, nos dábamos el lujo de bailarlos cada que México enfrentaba a su parchada selección, ya que un tiempo su selección estuvo llena de todo menos de gringos, ganarles a los gringos en futbol era sanar ese complejo, un absurdo quizá, pero así era.


Pero un día a alguien se le ocurrió darle forma a ese deporte en los Estados Unidos, la MLS empezó como una patraña donde empatar un partido sería definido en Shot Outs, aquellos que nosotros estábamos acostumbrados a cobrar en el futbol rápido, querían agrandar las porterías, pensábamos que su liga iba al fracaso. Pero se comenzaron a poner planes y metas, empezaron a sacar jugadores de calidad, jamás alejados de su filosofía mercantilista. Los Estados Unidos hoy futbolísticamente hablando se ven de frente a frente con cualquiera, lo que parecía imposible es una realidad, ¿por qué odiarlos y mejor no aprenderles? Siempre he sido antiyanqui, pero hay que admitir que deportivamente los gringos casi siempre emprende proyectos exitosos; en un país como el nuestro no es posible que no tengamos a 11 cracks capaces de ganar batallas, aquí lo que tenemos son 11 famosos que funcionan para vender los productos de las grandes transnacionales, tenemos por encima el negocio que el proyecto deportivo, el futbol mexicano es manejado por empresarios y no por expertos, tenemos una liguilla que quizá nos ponga a vibrar, pero que sólo fomenta la mediocridad, hemos de ser la única liga en el mundo donde el que pelea el descenso puede ser campeón.


Los gringos le han apostado a la fuerza no a la espectacularidad; no tiene gambeteros espectaculares, tiene atletas de alto rendimiento; no tiene un futbol de ensueño, tiene un futbol eficiente, quizá sea hasta aburrido verlos jugar; mentalmente están por encima de cualquiera, pensando antes de salir a la calle en que son superiores, están empezando a crear un estilo alejado de la técnica individual brasileña, ellos no son de individualidades, funciona como un eficiente equipo. Aguas, los gringos en chico rato dan mayores sorpresas y la que tienen en mente es ganar el mundial, saben manejar el deporte y lo hacen de una manera exitosa, no hay que odiarlos, hay que aprenderles, no en lo futbolístico, pero si en lo administrativo.


En fin, el gran dilema de los gringos no es que su selección es competitiva, eso ya lo lograron, es que puedan hacer que su gente sienta pasión por el Galaxi de los Angeles al igual que los Lakers, porque el día que ganen el mundial sería lamentable no ver a su gente desbordada de locura por las calles.

Ramón Ramírez, el Maradona mexicano (borrador)



Como olvidar aquella mañana de junio de 1998, el cabrito Arellano toma la bola en la media cancha, deja plasmados en el piso a dos o tres belgas para abrir el balón hacia la banda izquierda donde Ramón Ramírez toma la bola, la conduce y manda un centro exacto para que llegue Cuauhtémoc Blanco y de extraña manera remate para empatar un partido que parecía perdido, aquel fue el 2-2 contra Bélgica que nos mantenía en la lucha por clasificarnos a la siguiente ronda del mundial de Francia, pero antes, tendríamos que enfrentar a la poderosísima selección holandesa.

Ramón Ramírez lo tuvo todo excepto la suerte, dicen que esta no existe o que más bien uno la busca; sin embargo, aunque él no jugó jamás en el futbol europeo, dudo mucho que alguien tengas las características desequilibrantes de este jugador en la historia reciente del futbol mexicano; en la actualidad no hay quien pueda tomar un balón en la media cancha, desequilibrar a las defensas para después meter un pase para gol. Ramón Ramírez le falto ese estirón que le han faltado a tantos futbolistas, fue un jugador que salió de la adversidad al tener una seria lesión producto de una entrada criminal de Carlos Alberto Carillo jugador del América, cuando Ramón empezaba a dar pinceladas de crack en el Santos de Torreón. Al recuperarse, fue pilar importante de la selección de Mejía Barón en 1993 para clasificarnos al mundial de Estados Unidos 94, aún recuerdo sus dos goles contra Canadá en el Azteca, uno más bien fue autogol del portero Forrest. Cómo olvidar aquella carrera que pego desde la media cancha con el balón controlado, para darle un golpecito a la bola y techar al portero ecuatoriano en la copa América de 1993, su gol nos puso en la final que después perderíamos contra los Argentinos. Todo un crack.

Su liderazgo no marcó diferencia en la selección; sin embargo, en chivas fue un ídolo, esa manera de tomar la bola en la media cancha y dejar regados jugadores era espectacular, de chivas fue un ícono, un hombre que sudó la camiseta; de las pocas veces que lo vi jugar, fue en un partido contra Pumas en CU en el año de 1998, cuando Chivas traía en la delantera a Luis García y a Ricardo Pelaez, recuerdo cuando el sonido local menciona su nombre, la afición chiva enloqueció; en aquel partido Chivas ganó 1-0 con la clásica media vuelta de Luis García, al final del partido fue el incidente de un jugador de Pumas llamado Zermaten, el cual al reclamarle al árbitro su actuación, le da un cabezazo que lo manda a la congeladora por 1 año del futbol.

Yéndonos un poquito para atrás, Ramón Ramírez le dio personalidad al Santos de Torreón, de su mano los llevó a la final de la temporada 93-94 que perderían contra el Tecos de la UAG, aquel trabuco de Vusetich, que traían en la delantera a Osmar Donizzete, de aquel partido Ramón Ramírez traerá consigo para siempre una cicatriz en el pómulo creo que derecho, producto no recuerdo si de un cabezazo o un codazo.

A mis 16 años de edad, Ramón Ramírez era mi ídolo, cuando Ramón abandona Santos para convertirse en Chiva, creo que hace una declaración que la afición de Torreón la tomó a mal, Ramón declaró que merecía estar en un equipo grande como Chivas, algo así; a partir de ahí cada que Ramón pisaba la comarca, era abucheado por la incómoda afición santista. En un partido de unos cuartos de final, creo de la temporada 94-95, a Ramón le gritan de todo, nada más tomaba la bola y le llovían mentadas, un sector del estadio recuerdo le girtaba en corito ¡Ramona, Ramona!, ese partido Chivas lo pierde 3-1 y para colmo, Ramón es suspendido para la vuelta porque al final del partido fue y le reclamó al árbitro su actuación y este lo reportaría en la cédula arbitral. La vuelta en el Jalisco chivas necesitaba ganar 2-0 y no recibir gol, debido a que el gol de visitante contaba, pero de la mano de Misael Espinoza, Chivas conseguiría el marcador y pasaría a semifinal donde perdería con Necaxa en un marcador global de 1-1, que definió el gol de visitante necaxista.

Ramón Ramírez tuvo grandes clásicos, recuerdo la remontada que dio chivas en el clásico de la temporada 1995-1996, en la segunda vuelta de esta edición, Chivas perdía 2-0 y terminó remontando el juego, de la mano de Ramón Chivas ganó 2-3, para él empate, Ramón le da un pase perfecto al gusano Nápoles para hacer el 2-2; pero el gol del triunfo es una jugada que se deriva en la media cancha cuando Ramón toma un balón y se va hasta el área de Chávez, hace pomada a la defensa del América donde desafortunadamente no es Ramón quien logra hacer el gol, sino Nachito Vázquez es quien empuja el balón a las redes, ese clásico fue la venganza de Leo Beenhakker sobre el América. Qué decir de aquel 5-0 que Chivas le propinó al Amércia en 1996 donde Ramón a pase de Sergio Pacheco abre el marcador de lo que sería una histórica goleada.

En aquellas glorias futboleras preparatorianas, siempre quise ser como Ramón Ramírez, esa manera de echarse el equipo a los hombres cautivó a toda la afición Chiva, y yo como Chiva pues era un aliciente portar el número 7 en la espalda, como el gran Ramón.

Aún recuerdo, cuando el futbol era importante para mí, el rumor que surgió en diciembre de 1998 de que Ramón pasaría a ser parte de las águilas del América, eso, para la afición chiva era una blasfemia, el último partido que Ramón jugó con Chivas en esa etapa de crack fue contra el Necaxa en la final del invierno de 1998, partido que chivas perdería 2-0 y con ello perder el campeonato. Lo que parecía ser una broma de mal gusto se convirtió en una realidad, para enero de 1999 veríamos a Ramón vestido con el uniforme Adidas de las águilas del América. En verdad que ese fue de los momentos más tristes en mi vida como aficionado al futbol, me sentía traicionado y comencé a comprende que el futbol es una patraña, empecé a comprender que el futbol es un negocio y bueno, el hecho de ver a tu ídolo vestido con la playera del odiado rival era infame, grosero, burlesco, imposible de creer.

A partir de ese año, Ramón Ramírez vino en declive, en toda su estancia en las águilas del América, jamás dio un solo partido como los cientos que dio con Chivas, jamás sudó la camiseta con la misma pasión que sudó la de chivas, jamás gambeteo y dejo tirados en el piso a sus rivales para levantar las voces de toda una afición que de sus pies, nos ponía a soñar, Ramón Ramírez me inspiró para que en Nagashima, el equipo de los grandes amigos y de la adolescencia soñada, portará yo el número 7.

Después se fue a jugar a Tigres, donde tampoco tuvo muchas tardes de gloria como en el chiverío, tuvo un fugaz regreso a Chivas en el año de 2003 y un retiro del futbol en Chivas USA, a Ramón Ramírez le debo gran parte de mi pasión al futbol. Mi único ídolo de mi adolecensia futbolera.




Y cómo no... / Por David Peñaloza


Columnista Invitado / David Peñaloza


Y cómo no dedicarle unas cuantas líneas al deporte que me ilusiono desde niño y alimento mis sueños infantiles de jugar un mundial.

Y cómo no hablar de futbol cuando es la única esperanza que tienen muchas personas de salir adelante, de forjarse un futuro digno, de acceder a una educación de calidad a través de una beca deportiva.

Y cómo no platicar de futbol si fue uno de mis maestros para conocer el éxito y el fracaso, entender la derrota y consagrarte con la victoria, esas analogías del campo de futbol y la vida son verdaderas enseñanzas.

Y cómo no hablar de futbol si me ha dado a mis mejores y más leales amigos, aunque no jueguen ni madres jajajaja, y junto con ellos nos divertían las analogías amorosas de formaciones futbolísticas, que si el 4-4-2, que si tu estilo era lavolpista y nunca ganabas nada o que si eras lapuentista y jugabas horrible.

Y cómo no hablar de futbol cuando la transferencia más cara del futbol internacional (cristiano Ronaldo) se va a festejar nada más y nada menos que con Paris Hilton y son noticia en todos los diarios, como diciéndole al mundo que son otro pedo.

Y cómo no decir que el futbol es una maravilla del deporte porque fomenta valores humanos, el trabajo en conjunto de un equipo, la honestidad con que se diputa un balón, el amor incondicional de una afición por su equipo, el respeto que se le debe dar a un rival en la derrota y en el triunfo, la responsabilidad de un jugador de entregarse en el campo de futbol (hoy día este valor un poco devaluado).

Y cómo no decirle al mundo que cada cuatro largos años las naciones se unen con el objetivo de ser campeones, de levantar un trofeo que solo los grandes como PELE, MARADONA, han logrado, sin importar color, carteras, coches, uniformes, todos compiten por decirle al mundo que su país es superior, para decirle a la historia que dedique una de sus amplias paginas a ellos.

Y cómo no hablar de futbol y lo sublime que es marcar un gol, ese sentimiento fugaz de superioridad que te da el hecho de haber sido tu el elegido por una fuerza inexplicable para cambiar un marcador, independientemente de cuál sea el resultado, es la meta sagrada y solo unos cuantos llegan a ella y otros desfallecen en el intento.

Y cómo no decir que el futbol te envuelve en los brazos de la tristeza, te ubica en una realidad de la que no quieres ser partícipe, cuando has fallado un penal en la final del torneo, siendo el capitán de tu equipo y teniendo como rival al equipo odiado, lo recuerdo bien, aun a los 15 años manejar eso es difícil, mis primeros encuentros con la depresión.

Y cómo no agradecer a mi amigo Daniel el abrir un foro como este para dialogar sobre el deporte más visto del mundo, sobre sus infamias y sus logros, sobre sus motivaciones y su significado.

Y cómo no te voy a querer… si mi corazón azul es y mi piel dorada…siempre te querré, venga PUMAS CAMPEÓN.

Y cómo no decirle al futbol gracias por todo esto y más…

Defender al Futbol / Por Carlos Candiani


Columnista Invitado / Carlos Candiani


Escribo esta entrada a la mitad de mi recuperación. Hoy cumplo un mes desde mi lesión, dos desgarres en mi ligamento interior. He usado muletas las últimas semanas y me ha dolido la rodilla por no poder estar en reposo total. Hay quienes me dicen que el futbol no deja nada bueno y que deje de jugar, pero yo les digo que no hay nada mejor que levantarme temprano los sábados para ponerme los tacos, las espinilleras y ensuciar mi uniforme.


No es la primera vez que tengo que defender al futbol, siempre lo he hecho, como cuando me fui a vivir con mi familia a Culiacán, ciudad beisbolera. Dieciséis ligas infantiles de beisbol contra una de futbol, pero mi hermano y yo preferimos, como siempre, la pelota sobre el suelo. En Culiacán peleé por un espacio para el futbol en los recreos, pues todos querían jugar a ser Fernando Valenzuela o Julio César Chávez. Después, en los últimos años de primaria en Querétaro, las maestras escondían nuestro balón porque no querían que usáramos el patio barroco como sede de un mundial infantil, pero hacíamos de cualquier cosa un balón, de un papel sobre otro, de una botella de frutsi vacía o hasta de un suéter amarrado. Además mi papá me había enseñado a jugar con corcholatas y un botón, eso es lo que me gusta del futbol, se puede jugar en donde sea.


También lo defendí de mi mamá cuando me prohibía usar la mesa de centro como portería y después cuando se preocupaba por las patadas que a veces recibíamos en los partidos.


De los vecinos de mis abuelos cuando nos regañaban por jugar en la calle y cuando no nos regresaban las pelotas que volábamos a su casa. Nos arriesgábamos a un castigo o a la mordida de algún perro, pero saltábamos las bardas con tal de vencer a los primos más grandes.


Defendí al futbol cuando a los diecinueve años terminé en el hospital por la golpiza que me pusieron los rivales que no supieron perder un partido de futbol siete.


Y si me dicen que todo está arreglado, como en el mundial de Argentina setenta y ocho que el anfitrión tenía que ganar por seis de diferencia a un Perú que juagaba muy bien, pero que su portero era argentino naturalizado peruano, y entonces mágicamente el equipo de Menotti ganó seis a cero. O en el mundial de Francia noventa y ocho y la extraña lesión de Ronaldo antes de la final, o en el dos mil dos con los errores arbitrales a favor de Korea del Sur contra España e Italia… aún así lo defiendo.


Les digo que para mí el futbol es mi padre llevándome al estadio, mi abuelo apoyando al Atlante, mis hermanos compartiendo los mismos colores que yo. El futbol es Del Piero que prefirió jugar en la segunda división italiana antes que dejar a la Juventus, es Totti, que en más de una ocasión rechazó contratos millonarios del Real Madrid para seguir con la Roma.


Y si me dicen que el futbol no es para los que leen, para los pensantes, les recuerdo que el fotógrafo argentino Daniel Mordzinski nos regaló una bella imagen del gran Mario Benedetti en medio de una cancha de futbol.


Sin embargo la mejor defensa del juego y del honor la cuenta la misma historia del futbol. El mejor ejemplo, o mejor dicho, el que más me gusta, es la que leí en el libro de finales de los ochenta de Eduardo Galeano “Días y noches de amor y de guerra”:

VERANO DEL 42

Hace años, en Kiev, me contaron por qué los jugadores del Dínamo habían merecido una estatua.
Me contaron una historia de los años de la guerra.


Ucrania ocupada por los nazis. Los alemanes organi­zan un partido de fútbol. La selección nacional de sus fuerzas armadas contra el Dínamo de Kiev, formado por obreros de la fábrica de paños: los superhombres contra los muertos de hambre.


El estadio está repleto. Las tribunas se encogen, silen­ciosas, cuando el ejército vencedor mete el primer gol de la tarde; se encienden cuando el Dínamo empata; esta­llan cuando el primer tiempo termina con los alemanes perdiendo 2 a 1.


El comandante de las tropas de ocupación envía a su asistente a los vestuarios. Los jugadores del Dínamo escu­chan la advertencia:


-Nuestro equipo nunca fue vencido en territorios ocu­pados. Y la amenaza:


-Si ganan, los fusilamos.


Los jugadores vuelven al campo.


A los pocos minutos, tercer gol del Dínamo. El público sigue el juego de pie y en un solo largo grito. Cuarto gol: el estadio se viene abajo.


Súbitamente, antes de hora, el juez da por terminado el partido.


Los fusilaron con los equipos puestos, en lo alto de un barranco.

La infamia del Madrid…


130 Infames millones de dólares puso el Madrid sobre la mesa para que el ManU dejara emigrar al que muchos (yo no) catalogan el mejo jugador del mundo, tan no lo es, que la garra de Puyol en la final de la Champions, fue suficiente para que Cristiano Ronaldo quedará reducido a carreras largas y fuerza, pero no demostró algo fuera de serie en torno a su técnica individual, su tiro de larga distancia jamás será superior al que mostró alguna vez Roberto Carlos, ni sus genialidades personales se comparan con las del propio Messi, sus cualidades son las de cualquier atleta, su fama sin duda se cimienta en lo que ha logrado como jugador; sin embargo, lo que lo pone en la élite futbolista es el insensato esquema en el que se sostiene el futbol, es necesario inventarnos ídolos para vender playeras.

130 millones de dólares pagó el Madrid en un jugador que no tiene por mucho las cualidades que mostró Zinedine Zidane, invirtió eso en el jugador que les hará vender playeras alrededor del mundo y no precisamente en el que les garantice una nueva mentalidad y filosofía renovada, tan necesaria en un club que se distingue por la soberbia. Al Madrid le hace falta garra no estrellas, y para eso están las fuerzas básicas, el capricho que se le atribuye a Florentino Pérez muestra a un Madrid alejado de la realidad mundial, donde 130 millones de dólares más allá de darle de comer quizá por un día al áfrica subsidiaria, no pueden endiosar a un común mortal, una piedra en el riñón de Cristiano Ronaldo caminando por las vías urinarias lo harían volver a la realidad, es tan mortal como el que vende la cerveza en el estadio.

Desde hace 9 meses el mundo se tambalea en una crisis financiera de dimensiones mayores, el sistema financiero mundial se colapsó para las malas decisiones de las instituciones, las grandes empresas están viviendo el resultado de la especulación financiera, la mano invisible que mueve la economía resultó ser inexistente y el sistema corrió a sus diferentes gobiernos a pedir ayudar; a pesar de los errores cometidos, el mundo parece no cambiar. Desde hace tiempo el futbol creó un esquema similar a la esclavitud de hace 2 siglos, sólo que ahora los esclavos son esclavos de lujo, los futbolistas son puestos a la venta como vil mercancía, pero claro, ganan millones. El mundo es un mundo manejado por los medios de comunicación y a ellos se debe que Cristiano Ronaldo sea visto más que por sus cualidades futbolísticas, por lo que representa en torno al glamur del que todo mundo debe estar enterado. Ese glamur que nos mostró como Cristiano Ronaldo fue capaz de destrozar su lamborghini y al otro día tener otro.

El despilfarro del Madrid de pagar por un mero capricho 130 millones de dólares por Cristiano, no teniendo las finanzas más sanas del mundo, quizá lo orillen a una quiebra como la que sufrieron muchos bancos en el mundo, los bancos quebraron porque dieron créditos en exceso que la gente no podía pagar, el Madrid no tardará en quebrar cuando Cristiano Ronaldo no tenga los elementos futbolísticos para sustentar esa cantidad, así son las crisis. Infame sería que existirá un rescate para el que se considera el club más grande del mundo, así como el gobierno de Obama rescató a la GM. El Madrid tarde o temprano pagará por su infamia.

La pelota lejos de casa / por Sergio Camacho


Sergio Camacho / Columnista Invitado


Quiero empezar comentado que cuando hablé con Daniel sobre escribir algo para su blog de futbol, no sabía exactamente de qué escribir; porque son tantas las anécdotas, las alegrías, las tristezas, los recuerdos, las historias, las lagrimas, las peleas, las emociones que he vivido por el futbol en mi vida, sin ir más lejos, en la misma plática con Daniel pasamos un rato recordando nuestros partidos de futbol en la clase de educación física en la secundaria, o cuando en los recreos jugábamos los que le iban a las chivas contra los que le iban al América y por supuesto "Nagashima", temas que descarté porque Daniel ya hablará de ellos en este blog.
¿Entonces, de qué podía escribir? de los partidos callejeros de niño en mi colonia, de mi experiencia como entrenador, de los partidos con la selección del Fray Luis, de mi época en la tercera división, del tiempo en que trabajamos con Gallos Blancos produciendo el programa de tv "somos gallos"; así que mejor decidí escribir del "reencuentro" que he tenido con el futbol curiosamente en un país donde el futbol no es pero ni de cerca el deporte más popular. Tengo 2 años y medio viviendo en Canadá, que probablemente junto con USA sean los únicos países donde el futbol es un deporte mas y está muy lejos de tener la penetración y popularidad que gozan el beisbol, el basquetbol, el futbol americano y el hockey, cuando llegué a Canadá vi esto como una oportunidad de distanciarme del futbol, en especial del mexicano, del cual estaba y sigo estando muy decepcionado por la forma en que se maneja; torneos cortos con liguillas donde cualquiera puede ser campeón, equipos con 5 extranjeros más naturalizados, el porcentaje para evitar a los equipos con más dinero se vayan a la segunda (sino pregúntenle al América), reglas sacadas de la manga como aquella de los menores con la que hicieron que Querétaro se fuera a la primera A, uniformes horribles llenos de publicidad donde ya ni se distingue el nombre y el escudo del equipo y una gran lista de etceteras que ya todos ustedes saben. El caso es que me quise "intelectualizar", quise dejar de ver futbol, alejarme de él, quise dedicar mi tiempo a cosas más "serias", me dedicaba más a leer noticias, a saber de política, de los problemas sociales de México etc. Sin embargo el balón como siempre habría de regresar a mi vida.

En mi trabajo me encontré a otro mexicano y me invito a jugar los miércoles con él y sus amigos, y a pesar que me hice del rogar un rato acepté y me encontré con un grupo de latinos que llevan más de 15 anos juntándose cada miércoles a jugar, Salvadoreños, Costarricenses, Uruguayos, Mexicanos, Hondureños, Chilenos, Paraguayos han reencontrado en un país donde el futbol a nadie le importa la esencia misma del deporte; por 90, 50, 30 minutos o lo que sea que dure el partido, mas allá de las diferencias económicas, sociales, ideológicas, religiosas; más allá de las nacionalidades, de las edades, mientras el balón rueda eres uno con tu equipo, perteneces a un grupo con un mismo objetivo: meter goles. Mientras la pelota corra, el mundo no existe, el mundo es la cancha, las porterías, el balón. Tu familia son esos 8, 10 o los que sean que están en tu equipo, mientras el balón gira tu nación es tu equipo, tu bandera, la playera que traes puesta, no importa si en el pecho esta dibujado el escudo del Comunicaciones, del Nacional, de los Pumas, de la selección de Paraguay, Honduras o México, mientras el balón hace su recorrido por el césped somos hermanos, guerreros de una misma tribu, ya habrá tiempo cuando se acabe el partido de que nos recuerden que los mexicanos no ganamos en Honduras desde el 2 de mayo del 93, ya habrá tiempo de decirles a los centroamericanos, que a pesar de todo seguimos siendo el "gigante de la concacaf", que hemos tenido 2 mundiales y que fuimos campeones del mundo sub 17(digo, hay que defenderse como sea), ya habrá tiempo de envolvernos en la bandera de nuestros países y decirle a los demás que somos los mejores del mundo, pero mientras el balón rueda, no importa si estas en Vancouver, Querétaro, Tegucigalpa, Asunción, la cancha es tu casa, tu patria.

Gracias a esto recordé la esencia de este deporte, porque me gusta tanto, porque me apasiona, porque es el deporte más popular del mundo, porque solamente los que hemos vivido el sueño de gritar gol rodeado de tus amigos, de levantar un trofeo, de abrazarte después de una victoria o consolarte después de una derrota entendemos el significado que el futbol tiene en nuestras vidas.
Por eso quiero dedicarle este Blog a todos aquellos con los que en algún momento de mi vida gracias al futbol compartimos un mismo sueño, un mismo ideal, a todos aquellos con los que en algún momento salimos juntos a defender una misma camiseta, a defender los mismos colores, a todos aquellos con los que en algún momento corrimos abrazarnos en la celebración de un gol, a todos aquellos que en algún momento de nuestra vida compartimos el dolor de la derrota siempre con la esperanza de que habría una revancha, a todos aquellos con los que posiblemente nunca hubiera intercambiado palabra, pero que gracias al futbol nos convertimos en amigos, en hermanos aunque fuera por 90 minutos.

Quiero dedicar este blog y darle las gracias a todos los que en algún momento nos unimos entorno al futbol, pero que mas allá de la cancha seguimos juntos, sin importar el lugar donde estamos, la cancha en la que corremos, seguimos juntos con la misma playera en el juego de la vida. Gracias: Daniel, David, "Pollo", "Abuelo", Cabanillas, Ivan, "Tiba", Israel, Juan, "Tito" Cristian, "Braulio", Rubén, Hugo, Elit, Beto, Don Chucho, Pedro, Sahid, Oliver, Curro, Chucho, Pachón y a todos aquellos que no he mencionado porque no acabaría nunca pero que cuando lo lean sabrán de lo que estoy hablando.

Cronicas Futboleras...

Lindopio (crónicas futboleras) es un blog dedicado al deporte que enloquece a los pueblos, a los amigos, al mundo entero, un blog dedicado al futbol… Este blog pretende analizar, recordar, revivir, volver a disfrutar como volver a sufrir las épicas batallas futboleras del mundo, pretende ser testigo del acontecer diario de este deporte…


El Universal: VeFutbol